1. Mes con mes tienes complicaciones para pagar tus gastos fijos como renta, luz, agua, teléfono, seguro del auto, etc.
  2. Realizas compras impulsivas. Te dejas llevar por las promociones sin detenerte a pensar si realmente necesitas ese artículo.
  3. Tu tarjeta de crédito está sobregirada y no logras ponerte al corriente en tus pagos.
  4. Pides dinero prestado a tus familiares o amigos, con lo que te endeudas más y más.
  5. Pierdes el control de tu dinero gastándolo en ropa, restaurantes, cine o cualquier otra cosa que se te ocurra, y tu quincena siempre termina en ceros.
  6. No cuentas con un fondo de ahorro para emergencias.
  7. Esperas ansiosamente tus quincenas para salir a divertirte con tus amigos, sin antes hacer un presupuesto de tus gastos.
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